COMPRUEBE QUE SU HIJO NO ES ASÍ.
¿Su hijo adolescente se levanta cansado aunque se haya
acostado a una hora razonable? Probablemente sea así porque se quedó
despierto hasta muy tarde utilizando su smartphone.
Un estudio reciente del Instituto de Investigación Social y
Económica de Gales demostró que 1 de cada 5 adolescentes se despiertan
durante la noche para chequear actualizaciones de su teléfono o publicar
en las redes sociales según The Telegraph.
LOS VERDADEROS PROBLEMAS.
The Guardian publicó que este estudio, para el que se les
preguntó a 460 adolescentes escoceses si usan el teléfono y redes
sociales por la noche, indicó que los adolescentes también chequean sus
smartphones por la mañana, lo que aumenta el cansancio mental.
Estos resultados no sorprenden porque los smartphones pueden
convertirse en una droga para su hijo. Un estudio reciente de la
Universidad de Baylor demostró que los smartphones pueden ser tan
adictivos como las drogas y el alcohol para jóvenes y adultos.
Los usuarios evidencian conductas similares a los
alcohólicos y drogadictos. “Así como algunos la adicción a las drogas
puede ser tan profunda que puede hacer estragos en la vida personal,
social y profesional del adicto, lo mismo puede sucederles a los adictos
a los smartphones”, según Android Authority, un blog de tecnología.
“Dejan de atender al trabajo, a sus hijos y cualquier otra
responsabilidad para chequear su muro de Facebook o jugar al Clash of
Clans” La investigadora de la Universidad de Connecticut Nancy Petry
descubrió esta tendencia en 2010.
Dijo que a los usuarios de smartphones no se les
diagnosticaba esa adicción a los teléfonos pero que a menudo demuestran
“lo que podría llamarse tendencias adictivas hacia cosas como los
smartphones,”, según Fortune.
Según el estudio realizado por investigadores de la
Universidad de Glasgow, los padres deberían enseñar a sus hijos a
dosificar el uso del teléfono y de las redes sociales para evitar la
adicción a los mismos. “Mientras que el uso de las redes sociales tiene
un impacto en la calidad del sueño, aquellos que lo hacen por la noche
son los más afectados,” Cleland Woods, uno de los realizadores de ese
estudio, refirió a The Guardian.
“Esto afecta mayormente a quienes lo hacen más intensamente.
Eso significa que debemos analizar el tiempo en que nuestros hijos usan
las redes sociales en comparación con el que pasan desconectados.” Hay
varias maneras posibles en que los padres pueden lograr esto,
incluyendo limitar el consumo de datos y mensajes de texto según
aconseja la terapeuta infantil Signe Whitson. “Limitar el consumo desde
el principio puede llegar a evitar que la tecnología ocupe todo el
tiempo de los chicos,” escribió Whitson.
Otra estrategia es la de alentar a los niños a que disfruten
de amistades en el mundo real, ya que esto evitará que pasen demasiado
tiempo comunicándose en el mundo virtual, según Whitson. “Enseñe al
nuevo usuario de smartphone a estar realmente presente cuando se
encuentra con sus amigos – a que tiene que guardar el dispositivo y
relacionarse con la persona que tiene enfrente,” agregó Whitson.
¿QUE TENEIS QUE HACER?
Los padres deberían también incitar a sus hijos a que se
tomen un “receso tecnológico”, o sea, apagar los dispositivos
inteligentes durante momentos específicos como la hora de comer o al
mantener conversaciones con otros miembros de la familia, según Kelly
Wallace de CNN.
Esto podría hacer que los chicos pasen menos tiempo viviendo
sus vidas en las redes y más tiempo en el mundo real, según escribió
Wallace. “Un gran cambio es que el tema central de conversación dejó de
ser las publicaciones de otros en Facebook como era antes,” dijo a CNN
Amanda Humphreys, de Sussex County, Nueva Jersey. “Creo que nos dimos
cuenta de que no teníamos nada de qué hablar aparte de “Ah, ¿viste la
foto de Fulano en Instagram?” Ahora sabemos
que lo que le pasa al otro
en el día a día y es muy agradable”.
EN DIFINITIVA:
Con que en definitiva lo que queremos decir es que lo que ocurre en conclusion es que las adicciones estan a la orden del dia sintiendo mucho que pase y que cueste evitarlo tanto.